Si la pantalla se ve negra o no funciona como esperas.
Comprueba los cables y la conexión.
Asegúrate de que la pantalla esté conectada a la corriente (si necesita una fuente de alimentación) y que esté encendida (si tiene un botón de encendido). Si no estás seguro de si tu pantalla necesita alimentación o tiene un botón de encendido, consulta la documentación que la acompañaba.
Asegúrate de que el Mac es compatible con la pantalla. Consulta el artículo de soporte de Apple Si la pantalla externa está oscura o muestra una baja resolución.